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sábado, 25 de agosto de 2012

Hilo

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Uno cree que los demás
pero no son los demás
eres tú,
una parte de ti...
una parte no conocida
rechazada
ensimismada
curpulenta
danzante
ebria
vacía.

Asi vamos
cogidos por un hilo
que sostiene un niño
el hilo es:
quebrante
cortante

Lo sabes,
aunque no lo aceptes.

Soledades

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Soledad ves porque estás solo en el fondo
Soledad te dije por echar un rato
La soledad nada y nada en la nada
Soledad no, si se está con uno mismo.

Soledad es buscar cada instante con la otredad
Es volver sin razón alguna sólo por falta de escucha
Soledad vive y se reencarna
Y también te acompaña.

Soledad mujeres,
Conozco demasiadas soledades
Que ni ellas juntas armarían a la soledad
Soledad te conoce pero no le valoras
Ni a la otredad.

La otredad se va
Vuelves a dormir solo
no te hallas en ella sino le amas
La muerte no trae tranquilidad sino le amas
La vida tampoco trae felicidad si no le quieres
aunque sea un poco o a veces.



jueves, 23 de agosto de 2012

Me asocio con el humo

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Dependiente de un amor que ni tan siquiera tengo, del que no soy parte

.

Quiero

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Que un día dejes de ser la sombra que me cubre

Que mis sentimientos no te pertenezcan

Que no domines mi tiempo ni mis razones

Para renacer en la tierra y aprender a caminar.

 

Que un día mi saliva no te extrañe

Y mi fantasía te deseche

Que mis piernas no te deseen más que mi razón

Que mi boca no se seque por sed a tus besos

Que la palma de mi mano te borré del mapa de mi destino

Para volver a empezar, para volver andar.

 

Quiero que un día dejes de ser mi silencio

Mi llanto

Mis ventajas y desventajas

Para ver posibilidades en otro amor menos pendenciero.

 

Que un día no llegues y yo no me desespere

Que no extrañe ser de ti como lo fui un día

Que mi vientre no tiemble al escuchar tan sólo tu nombre

Quiero poder dormir contigo o sin ti

Para tener paz para tener vida.

 

 

 

 

 

martes, 21 de agosto de 2012

Desde que te fuiste

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Desde que te fuiste
soy lluvia que se volvió tormenta

soy noche que se volvió abismo

soy llama que se volvió incendio

soy corazón roto

soy jauría sin afán.


Desde que te fuiste
soy fuego que se volvió ceniza
soy papel tirado al viento
soy ave enjaulada
soy ave muerta.

Desde que te fuiste
soy tres metros bajo tierra

soy hueco que se volvió vacío

Soy disolución agria
soy ilusión perdida
camino errante
callejón sin salida.

Desde que te fuiste
perdí energía
cabrío, fuerza…
perdí mi piel
perdí la vida.

Desde que te fuiste
soy muerta viva

aire vuelto huracán

palabra convertida en oda
una oda a la muerte.

sábado, 18 de agosto de 2012

Cuando cae la noche

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Veo letras danzando en pisa papeles

Como sueño y sueño que esas palabras fuesen tuyas

Como te lloro y como te anhelo

Que pienso y pienso en algo que te pueda delatar.


El amor es el peor y mejor mal

El más irremediable

Que a todos nos atrapa un día.


Cuando cae la noche

Cae el recuerdo y las sombras

Cae tu imagen en mi almohada


Se desprenden los besos que nos dimos

El suave vaivén de vidas incrustadas

El olfateo del perfume suave y cándido.


Tu ternura…

Se disuelve en el oleaje del vaho de la noche

Grito por dentro y también canto

Parpadeo y abrazo lo sentido.


Muero y nazco en el recuerdo

Crezco y envejezco en el olvido

Vuelvo a morir y lo hago en el viento

No me interesa morir…

Mi afán es morir.


No me importa estar sola

No me importa nada más que tu mirada

Pero no entiendes

Estas ciego pero del alma.



Y me apago como se apaga la noche

Me quedo dormida en su rumor

Pero…

Amanezco y soy otra, amor.



 

domingo, 5 de agosto de 2012

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Las raíces profundas que se anidan poco a poco socavando el interior, mientras sustraen nuestro alrededor que se va desmoronando suavemente, raíces que van dejándolo sin vida, sin nada, vacio, plano, gris. Trampolín de emociones cayendo como frutos secos de un árbol que se secará, que no muere, que sólo se seca, que no deja crecer, que quita espacio, que empuja, sobra y estorba.

Es triste saber que las raíces vivirán profundamente, sean de amor, sean de odio. Ellas persistirán sin preguntar y aunque se les arranque o pretenda arrebatar dejarán un espacio concomitante que atraviesa a sí mismo.

Nacemos como desierto y morimos como desierto, crecemos como arbusto y nos volvemos bosque, bosque poblado… donde creamos a las bestias que son artificio de nuestra mente tripulante y parlanchina, bestias que no son más que uno mismo, bosque que no es más que tú mismo, así es como nos destruimos en el paraíso de fuego, en la sabana caliente donde anidamos como polvo esférico entre la gente y la nada.

Cuando cae la noche surgen los insaciables, los que no duermen, los llenos de cantares y de amaneceres, los que se tumban al sueño conforme llega el alba, mientras los temperamentales y ocupados futuristas duermen, entregados para hacer yacer a la preocupación… preocupación que vuelve, porque siempre vuelve la muy infame, porque es fastidiosa, porque es cuchillo sin punta.  Y vuelve porque sabe que no eres la espada porque te conoce, porque sabe que ella te puede cortar sin tener punta.

Desde muy temprano lo cotidiano se despierta de un salto, y anda como un niño aventando una pelota esperando a quién le cae, o quién se la regresa de buena o mala manera, pero sabe que pocos son los que se atreven a golpearle porque es un niño pequeño que no crece, así es lo cotidiano no crece, no deja crecer, no piensa crecer y se aferra a las raíces de cualquier árbol que fue inyectado por una plaga infectiva de apalabrados disonantes de algún interior susceptible con miedo al éxito, porque no hay miedo al fracaso, hay miedo al éxito, a brillar, a emanar luz de sí mismo, creemos fantasiosamente que la luz nos la da el sol, que nos la dan la luna y las estrellas por la noche, que son bellos cuerpos cósmicos pero ¿quién nos hará entender eso, a nuestros románticos corazones? que impregnan al tripulante de aquella pereza de no osar por la profundidad del mar, profundidad que no sólo se halla en ese cuerpo formado por partículas, átomos y elementos, profundidad que está dentro de uno mismo, que la ves cuando te miras al espejo y no alcanzas saberla del todo, profundidad que buscamos saber a través del otro, ilusión podemos llamarle, estupidez también.

Así es como de poco a poco se apodera de nosotros el indomable, el tiempo, que es niño y es viejo, que es como un niño cuando duerme y aparenta que te deja hacer de las tuyas pero cuando despierta se arma tremendo berrinche y te cobra todas, una a una, porque el precio del tiempo y de la vida suele ser demasiado alto, porque nada es nuestro aún en la existencia de la compra y venta; más sin embargo, peor es el tiempo vive y muere al mismo tiempo, que es prostituto, cuando corres con suerte se regala a nuestros brazos, a veces es sabio, casi siempre lo es, cuando te enseña a cada paso, en otras ocasiones se odia y se refleja en ti diciendo “ya estás viejo”, momento en que se mofa y te traiciona porque él no puede traicionarse, porque hagas lo que hagas el siempre será el tiempo, sórdido, punzante, loco, niño, suave, tibio, ardiente, efímero, blanco, transparente. Tiempo esperando a que te vuelves sabana, cuando lo haces de seguro viene la muerte, momento en que se entiende al tiempo y se comprende que somos polvo naciente, polvo amante, polvo viajero en sueños, polvo llevado al cosmos. Pero la muerte no es siempre la muerte, morimos sin morir cada día, a cada amanecer; sí, a cada amanecer volvemos a nacer apenas sabiendo nada, pero nada que te dirige hacia la misma existencia.






sábado, 4 de agosto de 2012

Memoria fotográfica

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Es tan humano saber que contigo la música toma sentido, antes simplemente una canción me gustaba y ahora te hallo en cada palabra, en cada oración, porque el cielo existe para los dos, para todos, porque el sol aunque quema lo necesito, porque ahora le puedo hacer canciones... porque aún en tu partir me traes recuerdos subsecuentes a fotografías con las que sonrío y sonríe mi alma.

Sin importancia alguna a lo que tu memoria recuerde, sé que no son las mismas fotografías. Sé que las mías tienen movimiento, como si caminarán, como si transmutarán su color, pigmentación, que a veces en decadencia se ven descoloridas, en sepia, desgastadas por el tiempo, enmarcadas como un buen recuerdo, a veces húmedas o viejas, o como si un mar les hubiese arrastrado,  lágrimas hechas mar.

Este relato no es feliz del todo, pero tampoco es uno triste o amargo, tal vez sólo nostálgico.

Tengo el derecho de recordarte a mi placer a mi gana o desgana, recordar completa la historia, cuando apareciste entre la nada, cuando te di un beso en tu mejilla blanca por primera vez y tus labios eran rojos como una cereza, y tu cabello se movía a desdén, siempre fuiste desdeñoso, pero que tristemente un día decidiste dejar de darme tu cariño y los abrazos de tu piel desnuda y húmeda por nuestros aromas.

Que así un día desapareciste entre la fuente imaginaria y aquel árbol ermitaño debajo del cual nos conocimos, de aquel árbol ermitaño dónde la mujer fantasma te dio su último beso, y así llego el último abrazo donde no te quise soltar, pero me dijiste con tu piel "basta" y con tus ojos es el adiós, adiós que postergamos unos meses, pero que un día lunes por fin llego diciéndome al oído zumbando ahora no, y hoy es tú cumpleaños, y no puedo verte ni tocarte, no puedo darte mi mejor deseo que de costumbre a cada año acudía a ti para decir feliz día, siempre serás el príncipe doloso que conocí sumergido en una tristeza incesante, de voz suavecita y caminar desfachatado, de reír con el cuerpo temblando, en mi recuerdo siempre serás el que describo. Más no el testarudo que presume de fortaleza y bienestar, que se volvió duro y apretante como una soga al cuello, esa persona la desconozco, esa persona no está en mi vida, ese... no eres tú.